diumenge, 31 de maig del 2015

JUNY






      Aquest mes de juny us oferim un 2 x 1 en totes les nostres teràpies perquè puguis seguir cuidant-te i arribis en plena forma a les teves  merescudes vacances.
     
         (Aquesta oferta és vàlida tant si ja ets client com si és la teva primera visita.)



dissabte, 16 de maig del 2015

Sobre la Felicidad



     Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.”

     “La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas. Una de mis frases: “Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Sólo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un camino a la felicidad.”

     “La felicidad “es” el camino; así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie... así que deja de esperar hasta que bajes cinco kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que éste para ser feliz... la felicidad es un trayecto, no un destino!!!!

                                                                                                          (Eduardo Galeano)

dijous, 7 de maig del 2015

La salut és la nostra herència

   
 
   
      "La salut és la nostra herència, el nostre dret. És la unió completa i plena entre ànima, ment i cos, i aquest no és un ideal remot i difícil d'obtenir, sinó tan fàcil i natural que molts de nosaltres ho hem descuidat.

     Les nostres ànimes utilitzen les nostres ments i cossos com a instruments i, quan els tres treballen a l'uníson, el resultat és una perfecta salut i una perfecta felicitat.

     La nostra missió no vol dir sacrifici, ni retirar-se del món, ni rebutjar els goigs de la bellesa i de la natura; per contra, significa un gaudi major i més ple de totes les coses: significa realitzar les tasques domèstiques, conrear, pintar, actuar etc. I aquest treball, sigui quina sigui, si ho estimem per sobre de tota la resta, és el mandat definitiu de la nostra ànima, la feina que hem de fer en aquest món, i l'únic en què podem ser el nostre veritable jo, interpretant de la manera materialista ordinària el missatge d'aquest veritable jo.

     Podem, doncs jutjar per la nostra veritable salut i per la nostra felicitat, amb quina precisió estem interpretant el nostre missatge.

     Les nostres ànimes ens guiaran, només cal que les escoltem, en cada circumstància, en cada dificultat; i la ment i el cos així dirigits passaran per la vida irradiant felicitat i perfecta salut, tan lliures de preocupacions i responsabilitats com el petit nen confiat. "


                                                                                        Dr.Edward Bach 1932

dimarts, 28 d’abril del 2015



Et desitjo temps


No et desitjo un regal qualsevol,
et desitjo allò que la majoria no té,
et desitjo temps, per riure i divertir-te,
si ho fas servir adequadament podràs obtenir d'ell el que vulguis.

Et desitjo temps per a la teva tasca i el teu pensar
no només per a tu mateix sinó també per dedicar als altres.

Et desitjo temps no per preocupar-te i caminar amb presses
sinó perquè sempre estiguis content @.
Et desitjo temps, no només perquè transcorri,
sinó perquè et quedi:
temps per sorprendre't i temps per tenir confiança
i no només perquè ho vegis en el rellotge.

Et desitjo temps perquè toquis les estrelles
i temps per créixer, per madurar. Per ser tu.

Et desitjo temps, per tenir esperança una altra vegada i per estimar,
no té sentit enyorar.

Et desitjo temps perquè et trobis amb tu mateix/a
per viure cada dia, cada hora, cada minut com un regal.

També et desitjo temps per perdonar i acceptar.
Et desitjo de cor que tinguis temps,
temps per a la vida i per a la teva vida.

                                                         (Poema d'Indis Americans)

dimarts, 14 d’abril del 2015

Me doy permiso para...


     Muchas  de las enfermedades y angustias que sufrimos en la vida cotidiana tienen una causa realmente simple: estamos sobrecargados.
     Son demasiadas exigencias que hemos convertido en autoexigencias.
     Se trata, pues, de empezar a permitirnos echar el lastre por la borda, andar más ligeros.
     Por eso:

    "Me doy permiso para separarme de personas que me maltraten, que me traten con brusquedad, presiones o violencia.

     No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres, pareja, hijos, de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento, fuera de mi vida. Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto.

     Me doy permiso para no obligarme a ser el alma de la fiesta, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan. No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más.

     Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse. Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente.

     Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie.

     Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros. Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración.

     Me afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio. No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender. Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia. Empiezo por reconocer mis valores, y el resto vendrá solo. No espero de fuera.

     Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo.

     Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo. Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra. Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico.

     No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir no.

     Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de aceptar las elecciones de otros. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré.

     Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo normal y lo anormal en mis estados emocionales lo establezco yo".

                                   (del libro Me doy permiso para... de  Joaquin Argente)